No me gusta la maestra de mi hija

31 de Mayo de 2011 |   0 Comentarios

Me gustaría que me orientaran. Tengo una hija de 3 años a la que hemos enseñado a no pegar, a compartir y a saludar cuando llega al colegio. Pero en el colegio ella deja que le peguen, la han mordido en brazos y manos, y su maestra dice que tiene que aprender a defenderse. La maestra nunca les da los buenos días y cuando hay peleas he visto que, aunque no a la mía, a otros niños les chilla. Cuando voy a tutorías nunca me dice nada bueno de mi hija. En cuanto a escribir letras y trabajos de clase, sí que está aprendiendo, pero son otras cosas las que no se fomentan en la escuela. Noto a la maestra nerviosa y saturada del trabajo que implican 25 niños. ¿Qué puedo hacer? No me gustaría cambiarla, y tiene que estar con ella hasta los 5 años.

Responde: Sandra Borro

En el programa de Redes titulado Crear hoy las escuelas del mañana, Richard Gerver, uno de los líderes educativos actuales más inspiradores, explica que es necesario devolver la pasión por la enseñanza a los profesores y el placer del aprendizaje a los alumnos. Lamentablemente, el sistema educativo actual es tan ordenado, tan reglamentado, tan centrado en los resultados específicos, que los profesores pierden la pasión por capacitar, guiar y enseñar. Y esto provoca que la pasión no se les transmita a los niños ni revierta en su experiencia de aprendizaje.

Recientemente, Linda Lantieri, experta en aprendizaje social y emocional, habló ante el Congreso de los Estados Unidos acerca de la importancia de que los niños reciban educación emocional y social en las escuelas desde los primeros años. Estudios científicos demuestran cómo aumenta el rendimiento de los alumnos a todas las edades con la aplicación de este sistema. Richard Davidson, uno de los grandes investigadores que ha aplicado esta práctica en los Estados Unidos, explica que el aprendizaje emocional incluye la habilidad para aprender a dominar las emociones, en concreto la capacidad de controlar las emociones negativas para que, cuando ocurre una adversidad, éstas no persistan más de lo necesario. Se puede aprender a disipar estas emociones negativas para volver al estado inicial. Es algo muy importante, porque cuando las emociones perturbadoras, interfieren con la capacidad de aprender de los niños. Davidson nos recuerda que lo más importante que hemos aprendido sobre el cerebro en la última década es que el cerebro es el órgano que está construido para cambiar como respuesta a la experiencia. Es el responsable del aprendizaje. Y sabemos que el cerebro, especialmente al principio de nuestra vida, es mucho más susceptible a cualquier influencia de lo que será más tarde.

Lo que ocurre en la escuela es importante, y lo que puedan transmitirle a tu hija sus maestros, también lo es. Tienes que buscar un centro educativo que coincida con los valores y la educación que quieres brindarle a tu hija. Los niños necesitan percibir que hay coherencia entre lo que viven en casa y lo que se les enseña en el colegio, para que puedan desarrollar todo su potencial creativo en su propio beneficio y en el de la sociedad en general.

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